
Imagen tomada de qgl6b.blogspot.com
El día de hoy se publicó en el periódico español El País (
http://www.elpais.com/global/) que el CEO de Freddie Mac, institución hipotecaria de EUA, David Kellerman, fue encontrado muerto en su domicilio y todo indica que se trató de un suicidio.
La tragedia guarda relación, o cuando menos así lo supongo, con la serie de quiebras que han colapsado el mundo financiero recientemente. Al no ser yo una persona docta en los temas de economía, finanzas, mercados, políticas monetarias y todo eso que hace que una persona sea docta en los temas de economía, finanzas. mercados, políticas monetarias y todo eso, me limitaré a lamentar lo que puede pasar cuando una persona, sea docta o no, pierde todo lo que le dio piso alguna vez.
Sutano inició su carrera hacia la meta, que para ese entonces era mucho más clara que ahora, aproximadamente hace 8 años. La dinámica es ya muy conocida: prepararse lo suficiente como para poder demostrarlo con documentos oficiales, saludar a cuanta persona se le ponga enfrente, vestirse del paradigma de "como te ven te tratan" y un poco de suerte; finalmente este último condimento obedece más a los demás que le anteceden, por lo que hace que sea una contradicción ontológica del propio término.
El caso es que al principio él buscaba un puesto en el lugar que suponía que quería estar... de alguna manera así era, o cuando menos en aquel momento. Entonces al lograr la conjunción de los elementos que había logrado, le ofrecieron la oportunidad de ingresar en ese mundo que parecía reservado para personas como él. Ingresó.
Quiero referir, antes que nada, que no me refiero en forma alguna que sutano sea perengano, ni que mengano sea la biografía de ningún CEO, porque no lo sé ni lo he investigado. Lo que sí quiero significar es que sutano celebró, con un firme abrazo a sus amigos, que lo habían invitado a formar parte del ghetto y que por fín las cosas podrían ser como las había soñado.
Lo curioso no es que en esa parte de la historia las metas se vuelven otras, como es de suponerse (cuando menos así lo asegura Lacan), sino que cada vez se van haciendo más lejanas y requieren de otros condimentos. Entonces los busca. De conseguirlos, porque seguramente así lo hará, iniciará una vertiginosa carrera hacia la cima. Crecerá insuflando y poco a poco la meta dejará de ser eso que era para comenzarse a perder en la necesidad misma de crecer, aunque sea a base de aire; no creo que esto hubiera querido decir Unamuno con la "lucha por la lucha misma".
Entonces, quienes corren con suerte, ingrediente definido con anterioridad, logran morir sin que la burbuja estalle y como ya no hay más aire que las llene entonces pueden flotar y ser ejemplo de los jóvenes promesa de las nuevas generaciones; además se escribirán algunos libros metodológicos de su ascenso y otros más sencillamente biográficos.
Sin embargo quienes no corren con tan buena suerte, la burbuja se hace de un hoyo que hace que incie su descenso... irreparable, todo mundo lo sabe, porque a pesar de que éste sea parchado, la elasticidad del material burbujeico (neologismo inválido a todas luces) pierde toda su firmesa y solo un necio trata de volverse a elevar... sería en algo un suicidio a la postre. Es mejor buscar otro medio de transporte.
Finalmente, no alcanzo a entender dónde está el problema: en los ingredientes con los que se crea la burbuja; el hecho mismo de meterse en una esfera de tan delgada piel; o simplemente la aguja de un dios inmisericorde que persigue a algunos con una aguja terrible que acaba con sus sueños... aunque existan otros que nunca se los alcanza.