miércoles, 17 de marzo de 2010

Espera

Las manos se separaron para despedirse. El silencio de la sala de espera, sólo el chocar de una puerta que se cierra. La mirada al señor de un lado que hace temblar sus piernas. Las sillas se mueven acompasadas por la prisa del que no tiene paciencia. Talla su garganta esperando calmar al sujeto o ponerlo sobre aviso. La siguiente era ella... deje de mover las piernas. No soporta el temblor de quien mueve inconcientemente su cuerpo. Se le escapa un suspiro que se hunde en el espeso aire que es mecido por un ventilador.
La instantaneidad de una sonrisa; lo demás será un gesto prolongado. La mente la abandona y surge entre sus ojos un sonido que es la voz de una niña que corre. Es la alegría. Sus labios van retornando a su natural silencio, mientras ella se pierde en algún parque, en otros tiempos. Por fin había vuelto. Se pudo sentar de nuevo sobre las hierbas y arrancar flores amarillas y anudarlas con un hilo de paja. Sentir la tierra húmeda de siglos y lluvia. Pinos que cantan al ritmo del viento. Por un momento cerró los ojos mientras aspiraba la fragancia de los días lluviosos. Apretó los ojos dejando correr entre sus labios, nariz y aliento un profundo suspiro que se hundió en el aire espeso mecido por un ventilador. Las manos se separaron para despedirse. Era su turno.

viernes, 5 de marzo de 2010

Condicionado

"Supernatural", película que explica una realidad que entiendo sin más argumentos que lo que creo: El hombre es un ser civilizado en tanto vive bajo las reglas de una civilización. Es decir que es civilizado a la manera civilizada de donde viva, de las condiciones que le rodeen y de las ventajas o desventajas que le reporte el ser o no ser civilizado.

Afuera hay un caos.

Las nubes no tienen forma de perros ni de conejos. Nosotros les damos la forma, a la manera de un escultor mental (algún psicólogo le dará la forma de una palabra a lo que me estoy refiriendo). Entonces todo tiene sentido en tanto el escultor se preocupa por dárselo; lo deja de tener cuando el escultor, a la manera de un artista contemporáneo dice no dárselo; aunque se lo dé igual

Un texto confuso. Palabras sin sentido. Lo tiene. Sólo es necesario que el escultor esté ahí afuera, leyendo. Dándole forma a este caos de ideas que son nubes que no parecen perros ni conejos. Una civilización a base de escultores o esculturas mentales.

Entonces la señora pensó que en realidad se trataba del Apocalipsis; nos engaña el autor porque ciertamente podría serlo... escultores cada espectador que permanece silencioso viendo una película que no está muy claro si se trata de zombies, monstruos, extraterrestres, juicio final, ciencia... y la Biblia da una respuesta que les viene bien a los que están adentro. JuicioFinal. La comunidad se civiliza en torno a la fe, regreso a lo primitivo, ya murió seguramente el juez... sólo un grupo de escépticos (lúcidos) y un grupo de incrédulos que son fervientes creyentes.

Adentro todo es un caos. Los lúcidos, a la manera de lucidez civilizada siglo XXI, dicen que hay que salir a buscar ayuda... que hay que regresar a ese mundo que dejaron fuera y que les espera con algo mejor... Los otros, los más, hacen una especie de secta que no les permitirá regresar, porque ahora se sienten seguros... hay Dios y muerte y apocalipsis. Dentro de ese grupo de sectarios hay los que aprovechan su sectismo para refugiar su soledad, su sociopatía, su inclemencia y hasta su redención. El caos es una oportunidad para este cáncer socal.

El pequeño grupo sale. Hasta a ellos les alcanza la locura. El espectador los entiende... una nube blanca cubre toda la ciudad y conforme se va diluyendo uno puede ver edificios caídos, carreteras destrozadas, carros boca arriba, reporteros, saqueos y un pueblo sacudido recuperando la cordura. Fuerza Chile.
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