lunes, 14 de marzo de 2011

Presunta Sociedad


Advertencia: Si no ha visto la película no lea el siguiente texto porque cuento el final.




imagen tomada de ultima-hora.com.mx


Por fin vi el thriller registral (o documental a la manera de Michael Moore) que tantas hojas ha llenado en las últimas semanas: Presunto Culpable. Antes que nada referir dos cosas: se habló tanto de esta peli que no me sorprendió y segunda, aunque no hubiera leído nada al respecto creo que no me hubiera sorprendido. Por otro lado debo señalar que la vi al estilo gringo en México: con subtítulos en un idioma que no es el mío, estorbosas sombras amarillas mal traducidas al inglés y que distraen al momento de aparecer letreros que el director quiso enfatizar.

En ambos casos digo que no me sorprendió porque parece una fotografía de la burocracia mexicana; y cualquiera que haya tenido que realizar algún trámite en oficinas de gobierno, puede constatar que de eso se trata la burocracia en este país: personas insensibles, ineficientes, cansados, amargados, apáticos, sarcásticos por su apatía ineficiencia e insensibilidad y, sobre todo, pésimos actores.

Al terminar de verla hubo, como en muchos, un sentimiento contradictorio de júbilo por la liberación del reo encarcelado injustamente y el sentimiento de impotencia ante el desamparo de la justicia mexicana, pero vayamos por partes:

El documental tiene una buena edición, una buena historia (ya representada en muchísimas ocasiones por el cine de Hollywood, sólo que en la mayoría, aunque pueda tratarse de hechos reales, nos tranquiliza el saber que son actores caracterizando esa devastadora situación); y tiene ese toque de realismo que sólo da el saber que el muchacho, con el que en seguida nos identificamos la mayoría de mortales pululantes de este hemisferio, que es una víctima del sistema. Antonio, Toño, el Largo, el protagonista, hace raps y baila en la cárcel; es decir es humano. La abogada es fea, es chilanga y es sensible; es decir es humano. Sucede algo similar con el abogado defensor y el fresón que produce la peli. Sin embargo nunca se le da el uso de la voz al Sr. Juez, quien es feo, bizco, torpe y chilango, por lo que perfectamente podría ser el diablo. Y la MP, quien sólo se limita a decir simplonamente: es mi chamba, parece más un demonio que está a las órdenes de Lucífer y tiene a su séquito de demonios menores: los judas. Lo peor y más desgarrador es esa figura del Judas: un muchacho igual de vulnerable que Toño y que cualquier espectador mortal, que hace las veces de vender al héroe por unas monedas de plata o por protección a su banda. Lo anterior hace que además de la historia y la edición, cuenta con estereotipos muy bien definidos y angulados por una lente subjetiva y un micrófono que sólo escucha lo que quiere escuchar.

En cuanto a los elementos formales del proceso podemos destacar los siguientes:

1. Toño contó con una defensa inoperante. Un pseudo abogado litigó con cédula falsa, lo que debería derivar en una indagatoria que llevara a la cárcel a ese truan que dejó con 20 años de cárcel a un presunto inocente. Y, a pesar de esos años que estuvo El Largo en la cárcel, dicha deficiencia fue subsanada al declararse la insubsistencia del juicio, lo que deriva en un nuevo juicio.

2. Antonio cuenta con coartada: testigos que le vieron en otro lugar al momento de perpetrarse el homicidio; testigos.

3. Iscariote, es un testigo presuntamente fabricado, pero ni él se acuerda. Lo cierto es que él afirma no haber visto al asesino de su primo, asunto que en el primer juicio desestimó el juez a la hora de hacer su juicio; también lo desestima al momento de hacerlo en el segundo.

4. Un equipo de policías judiciales o ministeriales, que con su desacreditada honestidad, sólo hacen de sparring al momento de enfrentarse con el abogado defensor: la cámara. ¿Caen en contradicciones? No. Por el simple hecho de que “no se acuerdan”. Y quién se podría acordar de un asunto, cuando, según dicen en el propio documental, tienen que cumplir con una cuota de detenidos y consignados.

5. Una Ministerio Público con la gracia de un hipopótamo y con frases llenas de vacío y una sonrisa dolorosa por evidenciada.

6. Un juez que utiliza una toga al estilo del siglo XIX que se limita a sonreír, refutar preguntas que considera inadecuadas y a calmar los ánimos de un abogado envalentonado por la cámara y por una causa justa: liberar a su cliente (quien dicho sea de paso no le pagará un quinto más que lo que le dé la fama ganada por el auditorio que haya visto la peli).

7. Un par de chavos idealistas y tenaces que lograron ingresar una cámara; y

8. Una familia humilde reverenciando al Quetzalcoatl que les dará justicai al estilo lopezobradorista.

La película se desarrolla llena de matices en iluminación, música, volumen, etc. Hasta el momento de máxima tensión: la sentencia en primera instancia.

¿Quién, en su sano juicio, podría modificar su sentencia después de haberla declarado con los mismos elementos de pruebas? Las únicas modificaciones formales que hubieron en el segundo juicio son las presunciones humanas que hace el abogado defensor; sin embrago los polis ratifican su declaración ya que ninguno se acuerda. El Judas, con menos experiencia, hace lo suyo resbalándose a cada pregunta. Sin embargo el abogado titulado defensor no ofrece ninguna prueba material suficiente para cambiar radicalmente lo que ya constaba en el juicio anterior. Lo que confirma lo que los datos puestos en la película aseguran: los juicios se basan más en testimoniales que en hechos materiales. La prueba de pólvora en ningún caso puede ser determinante.

Acuden, después del fallo desfavorable, a segunda instancia y la ganan con el único argumento esgrimido por un magistrado del colegiado: la duda razonable (no es propiamente un elemento material).

Lo anterior me hace concluir dos cosas:

1. Lo que me enseñaron en la universidad de leyes: la teoría es una cosa, pero en la práctica te encontrarás con jueces incompetentes e ineptos, MP’s que cumplen con su chamba y polis que cumplen con su cuota. Es decir que en la práctica es otra cosa.

2. El sistema funciona, porque por el hecho de la falsa cédula (dicho sea de paso el Notario Público certificó la veracidad de la cédula del abogado de oficio y creo que casi ningún juez se preocuparía por asegurarse de algo que asegura alguien que cuenta con fe pública), hizo que se rehiciera el juicio, primer punto a favor del sistema; y, cuando el juez dicta sentencia injusta e inoperante, hay un órgano colegiado que dicta la inmediata liberación: el sistema funciona.

Recordé la película de la vida de David Gale (también basada en hechos reales), quien no la haya visto es una buena recomendación, en la que David Gale, el héroe, se deja matar por la pena capital sólo para demostrar que el sistema judicial americano es “falible”, y no vale la pena mantenerlo aunque sea por la vida de un inocente; sin embargo en Presunto Culpable se demuestra lo contrario: el sistema funciona y deja libre a todo aquel que eníe una carta a un grupo de abogados jóvenes con maestrías en el extranjero, con una cámara y con ganas de demostrar lo jodido que está la procuración de justicia en el país.

Si a eso le sumamos que en la práctica nos vamos a encontrar con personas que son una caricatura triste de la sociedad mexicana, pues tenemos un éxito en taquilla.

jueves, 23 de diciembre de 2010


Matar a un hombre para defender una idea no es defender una idea,
es matar a un hombre. Juan Goytisolo. Nuestra música, Godard

Hay varias noticias que circulan en estas fechas y que no tienen el color ni la risa de la navidad. Del secuestro de Diego Fernández, de su aparición, de los inluminatis que le secuestraron, de las explosiones en puebla, omisiones en PEMEX. Sin embargo hoy algunos periódicos titularon con la condena de Videla, dictador argentino y responsable de una de las políticas más sanguinarias y de terror vividas en Sudamérica.



Al ver las distintas imágenes publicadas (la alegría de una de las madres de uno de los desaparecidos, que alegre celebraba el castigo de aquel demonio con distinciones militares; un conjunto de puños alzados de festejo y la triste figura del anciano asesino que ahora da lástima y ternura), recordé una película de Godard, la cual cito por ser lo más cercano de lo que me ha provocado dicho evento:

“Los desaparecidos son eso: desaparecidos. No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos”, dijo en 1980 el dictador Jorge Rafael Videla, respondiendo con una sonrisa a una pregunta de periodistas sobre las denuncias internacionales en relación con lo que sucedía en Argentina. (periódico la jornada 23 de diciembre de 2010)

“La muerte puede verse de dos formas. La primera, como lo imposible de lo posible. Y la segunda, como lo posible de lo imposible. Luego yo es otro.” Nuestra Música, Godard

“los judíos se vuelven material de ficción; los palestinos, de documentales”. Nuestra Música, Godard

“…en 1986-1987 fueron enviadas y votadas por el Congreso las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.” La jornada

Aprender a ser vencidos capaces del perdón, ya que la historia ha demostrado que los vencedores no pueden perdonar. ¿Cómo curar las heridas abiertas sin el perdón? Los crucificados tienen las llaves de la salvación. Nuestra Música, Godard

Videla pasará el resto de su vida encarcelado. La Jornada

“Sin embargo, no tenía la impresión de caerse. Al contrario, le parecía como si el suelo fuera hacia ella a una velocidad vertiginosa”. Nuestra Música, Godard

miércoles, 8 de diciembre de 2010

flashmob diario

Un joven anda por un parque. Quiere correr, pero los zapatos le pesan como vergüenza de acné y gafas. Un perro ladra. Una señora riega las plantas de su balcón. El señor de la banca avanza una página del periódico que no lee... sólo hojea. Una turba de jóvenes llegan con pelotas gritos y chamarras que simulan porterías pelotean por unos diez minutos inicia la cáscara destapan las cervezas algunos fuman cigarrillos y desaparecen. Una señora acaricia a su french pudle. Una pareja estrecha sus manos y ya no hay rastro del adolescente, el periódico, ni las plantas.

En un restaurante un mesero talla su lagrimal para arrancar la sequedad del tiempo que ha transcurrido desde la última plática que sostuvo con la señora de la caja que ahora se agacha a recoger un lápiz con el que borraba una cuenta mal hecha que le turnó el gerente que discute con la cocinera sobre su situación sentimental y económica que ella asegura que tienen una muy estrecha relación bolsa y vida de pareja. Entra una pareja y se sienta. Otra pareja con dos niños se sientan. Un hombre apaga su cigarrillo antes de ingresar y acercarse a la barra. Una anciana lleva de la mano a una niña, le acerca la silla y la sienta. Ella se sienta. Diez personas más se han sentado. Muchos alzan las manos. Otros alistan las servilletas. Comen. Se van. El silencio de platos que chocan invade la soledad del local. El mesero limpia las mesas, la señora de la caja apurada teclea la caja registradora, la cocinera parece haber desaparecido y el gerente da instrucciones nerviosas a todo aquel que parece verlo.

http://www.youtube.com/watch?v=X4GMXavfKPY

miércoles, 17 de marzo de 2010

Espera

Las manos se separaron para despedirse. El silencio de la sala de espera, sólo el chocar de una puerta que se cierra. La mirada al señor de un lado que hace temblar sus piernas. Las sillas se mueven acompasadas por la prisa del que no tiene paciencia. Talla su garganta esperando calmar al sujeto o ponerlo sobre aviso. La siguiente era ella... deje de mover las piernas. No soporta el temblor de quien mueve inconcientemente su cuerpo. Se le escapa un suspiro que se hunde en el espeso aire que es mecido por un ventilador.
La instantaneidad de una sonrisa; lo demás será un gesto prolongado. La mente la abandona y surge entre sus ojos un sonido que es la voz de una niña que corre. Es la alegría. Sus labios van retornando a su natural silencio, mientras ella se pierde en algún parque, en otros tiempos. Por fin había vuelto. Se pudo sentar de nuevo sobre las hierbas y arrancar flores amarillas y anudarlas con un hilo de paja. Sentir la tierra húmeda de siglos y lluvia. Pinos que cantan al ritmo del viento. Por un momento cerró los ojos mientras aspiraba la fragancia de los días lluviosos. Apretó los ojos dejando correr entre sus labios, nariz y aliento un profundo suspiro que se hundió en el aire espeso mecido por un ventilador. Las manos se separaron para despedirse. Era su turno.

viernes, 5 de marzo de 2010

Condicionado

"Supernatural", película que explica una realidad que entiendo sin más argumentos que lo que creo: El hombre es un ser civilizado en tanto vive bajo las reglas de una civilización. Es decir que es civilizado a la manera civilizada de donde viva, de las condiciones que le rodeen y de las ventajas o desventajas que le reporte el ser o no ser civilizado.

Afuera hay un caos.

Las nubes no tienen forma de perros ni de conejos. Nosotros les damos la forma, a la manera de un escultor mental (algún psicólogo le dará la forma de una palabra a lo que me estoy refiriendo). Entonces todo tiene sentido en tanto el escultor se preocupa por dárselo; lo deja de tener cuando el escultor, a la manera de un artista contemporáneo dice no dárselo; aunque se lo dé igual

Un texto confuso. Palabras sin sentido. Lo tiene. Sólo es necesario que el escultor esté ahí afuera, leyendo. Dándole forma a este caos de ideas que son nubes que no parecen perros ni conejos. Una civilización a base de escultores o esculturas mentales.

Entonces la señora pensó que en realidad se trataba del Apocalipsis; nos engaña el autor porque ciertamente podría serlo... escultores cada espectador que permanece silencioso viendo una película que no está muy claro si se trata de zombies, monstruos, extraterrestres, juicio final, ciencia... y la Biblia da una respuesta que les viene bien a los que están adentro. JuicioFinal. La comunidad se civiliza en torno a la fe, regreso a lo primitivo, ya murió seguramente el juez... sólo un grupo de escépticos (lúcidos) y un grupo de incrédulos que son fervientes creyentes.

Adentro todo es un caos. Los lúcidos, a la manera de lucidez civilizada siglo XXI, dicen que hay que salir a buscar ayuda... que hay que regresar a ese mundo que dejaron fuera y que les espera con algo mejor... Los otros, los más, hacen una especie de secta que no les permitirá regresar, porque ahora se sienten seguros... hay Dios y muerte y apocalipsis. Dentro de ese grupo de sectarios hay los que aprovechan su sectismo para refugiar su soledad, su sociopatía, su inclemencia y hasta su redención. El caos es una oportunidad para este cáncer socal.

El pequeño grupo sale. Hasta a ellos les alcanza la locura. El espectador los entiende... una nube blanca cubre toda la ciudad y conforme se va diluyendo uno puede ver edificios caídos, carreteras destrozadas, carros boca arriba, reporteros, saqueos y un pueblo sacudido recuperando la cordura. Fuerza Chile.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Horas sentado. Leo. Sentado. Como. Sentado. Manejo. Sentado. Escribo. Sentado. Escribo y leo y me desplazo sentado.

Alguien dijo que los camioneros tenían problemas renales, por estar tanto tiempo sentados. No estoy seguro.

Sin embargo el estar sentado proporciona ventajas muy claras frente al estar de pie. Estando de pie no se está bien hasta estar sentado. De pie uno mira las cosas desde un ángulo vertical, acostado horizontal, sentado intermedio.

Estaría de pie para hacer algo más provechoso, me senté para escribir por escribir.

Estar de pie requiere justificación: Siéntate te cobro lo mismo. Siéntese lic., en qué puedo... etc. Se puede sentar, señor, me tapa!

Por el contrario sentado a nadie se le molesta. La justificación misma de estar sentado es el propio hecho de estar sentado. Ya nos presentamos, ahora nos sentamos?

Algo le dice Nietzsche a Flaubert al respecto

viernes, 22 de mayo de 2009

Serendipiar la Sincronicidad en Google




Un experimento que comienza con una frase que dice: el silencio es un ejército de soldados indecisos. No recuerdo el autor, pero lo cierto es que esa frase hizo que al día siguiente sintonizara el mismo programa de radio a, más o menos, la misma hora. En seguida, un editorial habla de la sincronicidad, de Jung, Carrol, Rayuela y otras cosas que les puse menos atención... Dejé de escucharlo porque el destino o la llegada a mi trabajo y el consecuente (acausal) apagar de vehículo para correr a checar.

Entonces, inicio un experimento buscando SERENDIPIArlo. Origen: Sincronicidad. Destino: está por verse.

Nota: la única regla estricta es no hacer clic en wikipedia.

Magia en movimiento. Beatriz F. del Castillo. La clave está en tus manos. Parto Natural. Su sorprendente recién nacido. Pañales lavables. No hay una descripción de esta área todavía. Recomendados. El mundo emocional del niño.

Fin de experimento... Cómo se sale de una página que vende consejos para ser buen padre!!!!

By the way: Estoy esperando que nazca mi bebé y no he leído casi nada al respecto.
Powered By Blogger