jueves, 23 de diciembre de 2010


Matar a un hombre para defender una idea no es defender una idea,
es matar a un hombre. Juan Goytisolo. Nuestra música, Godard

Hay varias noticias que circulan en estas fechas y que no tienen el color ni la risa de la navidad. Del secuestro de Diego Fernández, de su aparición, de los inluminatis que le secuestraron, de las explosiones en puebla, omisiones en PEMEX. Sin embargo hoy algunos periódicos titularon con la condena de Videla, dictador argentino y responsable de una de las políticas más sanguinarias y de terror vividas en Sudamérica.



Al ver las distintas imágenes publicadas (la alegría de una de las madres de uno de los desaparecidos, que alegre celebraba el castigo de aquel demonio con distinciones militares; un conjunto de puños alzados de festejo y la triste figura del anciano asesino que ahora da lástima y ternura), recordé una película de Godard, la cual cito por ser lo más cercano de lo que me ha provocado dicho evento:

“Los desaparecidos son eso: desaparecidos. No están ni vivos ni muertos, están desaparecidos”, dijo en 1980 el dictador Jorge Rafael Videla, respondiendo con una sonrisa a una pregunta de periodistas sobre las denuncias internacionales en relación con lo que sucedía en Argentina. (periódico la jornada 23 de diciembre de 2010)

“La muerte puede verse de dos formas. La primera, como lo imposible de lo posible. Y la segunda, como lo posible de lo imposible. Luego yo es otro.” Nuestra Música, Godard

“los judíos se vuelven material de ficción; los palestinos, de documentales”. Nuestra Música, Godard

“…en 1986-1987 fueron enviadas y votadas por el Congreso las leyes de Obediencia Debida y Punto Final.” La jornada

Aprender a ser vencidos capaces del perdón, ya que la historia ha demostrado que los vencedores no pueden perdonar. ¿Cómo curar las heridas abiertas sin el perdón? Los crucificados tienen las llaves de la salvación. Nuestra Música, Godard

Videla pasará el resto de su vida encarcelado. La Jornada

“Sin embargo, no tenía la impresión de caerse. Al contrario, le parecía como si el suelo fuera hacia ella a una velocidad vertiginosa”. Nuestra Música, Godard

miércoles, 8 de diciembre de 2010

flashmob diario

Un joven anda por un parque. Quiere correr, pero los zapatos le pesan como vergüenza de acné y gafas. Un perro ladra. Una señora riega las plantas de su balcón. El señor de la banca avanza una página del periódico que no lee... sólo hojea. Una turba de jóvenes llegan con pelotas gritos y chamarras que simulan porterías pelotean por unos diez minutos inicia la cáscara destapan las cervezas algunos fuman cigarrillos y desaparecen. Una señora acaricia a su french pudle. Una pareja estrecha sus manos y ya no hay rastro del adolescente, el periódico, ni las plantas.

En un restaurante un mesero talla su lagrimal para arrancar la sequedad del tiempo que ha transcurrido desde la última plática que sostuvo con la señora de la caja que ahora se agacha a recoger un lápiz con el que borraba una cuenta mal hecha que le turnó el gerente que discute con la cocinera sobre su situación sentimental y económica que ella asegura que tienen una muy estrecha relación bolsa y vida de pareja. Entra una pareja y se sienta. Otra pareja con dos niños se sientan. Un hombre apaga su cigarrillo antes de ingresar y acercarse a la barra. Una anciana lleva de la mano a una niña, le acerca la silla y la sienta. Ella se sienta. Diez personas más se han sentado. Muchos alzan las manos. Otros alistan las servilletas. Comen. Se van. El silencio de platos que chocan invade la soledad del local. El mesero limpia las mesas, la señora de la caja apurada teclea la caja registradora, la cocinera parece haber desaparecido y el gerente da instrucciones nerviosas a todo aquel que parece verlo.

http://www.youtube.com/watch?v=X4GMXavfKPY

miércoles, 17 de marzo de 2010

Espera

Las manos se separaron para despedirse. El silencio de la sala de espera, sólo el chocar de una puerta que se cierra. La mirada al señor de un lado que hace temblar sus piernas. Las sillas se mueven acompasadas por la prisa del que no tiene paciencia. Talla su garganta esperando calmar al sujeto o ponerlo sobre aviso. La siguiente era ella... deje de mover las piernas. No soporta el temblor de quien mueve inconcientemente su cuerpo. Se le escapa un suspiro que se hunde en el espeso aire que es mecido por un ventilador.
La instantaneidad de una sonrisa; lo demás será un gesto prolongado. La mente la abandona y surge entre sus ojos un sonido que es la voz de una niña que corre. Es la alegría. Sus labios van retornando a su natural silencio, mientras ella se pierde en algún parque, en otros tiempos. Por fin había vuelto. Se pudo sentar de nuevo sobre las hierbas y arrancar flores amarillas y anudarlas con un hilo de paja. Sentir la tierra húmeda de siglos y lluvia. Pinos que cantan al ritmo del viento. Por un momento cerró los ojos mientras aspiraba la fragancia de los días lluviosos. Apretó los ojos dejando correr entre sus labios, nariz y aliento un profundo suspiro que se hundió en el aire espeso mecido por un ventilador. Las manos se separaron para despedirse. Era su turno.

viernes, 5 de marzo de 2010

Condicionado

"Supernatural", película que explica una realidad que entiendo sin más argumentos que lo que creo: El hombre es un ser civilizado en tanto vive bajo las reglas de una civilización. Es decir que es civilizado a la manera civilizada de donde viva, de las condiciones que le rodeen y de las ventajas o desventajas que le reporte el ser o no ser civilizado.

Afuera hay un caos.

Las nubes no tienen forma de perros ni de conejos. Nosotros les damos la forma, a la manera de un escultor mental (algún psicólogo le dará la forma de una palabra a lo que me estoy refiriendo). Entonces todo tiene sentido en tanto el escultor se preocupa por dárselo; lo deja de tener cuando el escultor, a la manera de un artista contemporáneo dice no dárselo; aunque se lo dé igual

Un texto confuso. Palabras sin sentido. Lo tiene. Sólo es necesario que el escultor esté ahí afuera, leyendo. Dándole forma a este caos de ideas que son nubes que no parecen perros ni conejos. Una civilización a base de escultores o esculturas mentales.

Entonces la señora pensó que en realidad se trataba del Apocalipsis; nos engaña el autor porque ciertamente podría serlo... escultores cada espectador que permanece silencioso viendo una película que no está muy claro si se trata de zombies, monstruos, extraterrestres, juicio final, ciencia... y la Biblia da una respuesta que les viene bien a los que están adentro. JuicioFinal. La comunidad se civiliza en torno a la fe, regreso a lo primitivo, ya murió seguramente el juez... sólo un grupo de escépticos (lúcidos) y un grupo de incrédulos que son fervientes creyentes.

Adentro todo es un caos. Los lúcidos, a la manera de lucidez civilizada siglo XXI, dicen que hay que salir a buscar ayuda... que hay que regresar a ese mundo que dejaron fuera y que les espera con algo mejor... Los otros, los más, hacen una especie de secta que no les permitirá regresar, porque ahora se sienten seguros... hay Dios y muerte y apocalipsis. Dentro de ese grupo de sectarios hay los que aprovechan su sectismo para refugiar su soledad, su sociopatía, su inclemencia y hasta su redención. El caos es una oportunidad para este cáncer socal.

El pequeño grupo sale. Hasta a ellos les alcanza la locura. El espectador los entiende... una nube blanca cubre toda la ciudad y conforme se va diluyendo uno puede ver edificios caídos, carreteras destrozadas, carros boca arriba, reporteros, saqueos y un pueblo sacudido recuperando la cordura. Fuerza Chile.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Horas sentado. Leo. Sentado. Como. Sentado. Manejo. Sentado. Escribo. Sentado. Escribo y leo y me desplazo sentado.

Alguien dijo que los camioneros tenían problemas renales, por estar tanto tiempo sentados. No estoy seguro.

Sin embargo el estar sentado proporciona ventajas muy claras frente al estar de pie. Estando de pie no se está bien hasta estar sentado. De pie uno mira las cosas desde un ángulo vertical, acostado horizontal, sentado intermedio.

Estaría de pie para hacer algo más provechoso, me senté para escribir por escribir.

Estar de pie requiere justificación: Siéntate te cobro lo mismo. Siéntese lic., en qué puedo... etc. Se puede sentar, señor, me tapa!

Por el contrario sentado a nadie se le molesta. La justificación misma de estar sentado es el propio hecho de estar sentado. Ya nos presentamos, ahora nos sentamos?

Algo le dice Nietzsche a Flaubert al respecto
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