-Glasgow suena a mal tiempo, a puerto lleno de gente triste -dijo la Maga.
-Demasiado cine -dijo Oliveira-. Pero este mate es como un indulto, che, algo increíblemente conciliatorio. Madre mía, cuánta agua en los zapatos. Mirá, un mate es como un punto y aparte. Uno lo toma y después se puede empezar un nuevo párrafo.
Capítulo 28, Rayuela de Julio Cortázar
jueves, 2 de agosto de 2007
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